¿Puede ayudarnos un psicólogo a afrontar el estrés?

En la mayoría de los textos que nos hablan de estrés lo primero que nos encontramos es su definición, por ello, en esta ocasión hemos pensado “pasar a la acción”, es decir, explicar este término con ejemplos, esperando así que podáis entenderlo mucho mejor.

A lo largo de nuestra vida pasamos por multitud de situaciones que nos generan estrés, desde que comenzamos a ser examinados en el colegio pasando por el clásico examen de conducir, seguido de entrevistas de trabajo, una situación conflictiva con tus hijos en tu hogar, etc. En todas estas situaciones podemos experimentar síntomas de estrés. Algunos de estos son: manos sudorosas, molestias estomacales, irritación, tensión muscular, problemas de sueño, etc. Con lo cual, observamos que todos a lo largo de nuestra vida hemos vivido situaciones estresantes. Esto no significa que padezcamos ninguna enfermedad grave, que no se nos disparen las alarmas, ¡calma!, simplemente tenemos que aprender a enfrentarnos a éstas situaciones, desafíos que nos presenta la vida. Estamos acostumbrados a hablar de estrés en términos negativos, pero esto no siempre tiene que ser así, cuando nos sentimos “estresados” es porque estamos haciendo algo, hemos pasado a la acción, intentamos resolver un conflicto, el que sea, pero “hacemos”, lo que más me preocupa es cuando ocurre justo lo contrario, no hacemos nada y caemos en las tan temidas garras de la tristeza. Pero hay que aclarar que si éste se prolonga en el tiempo puede ser muy perjudicial.  La clave es controlarlo, ya que en muchas situaciones, cuando nuestros niveles de estrés no sean altos nos ayudará a afrontar cambios. Por ejemplo, la idea de dejar de fumar te provocará estrés, ya que somos conscientes de que para superar ese hábito vamos a experimentar situaciones de ansiedad.

Es indiscutible que el estrés no lo afrontamos todas las personas de la misma manera. No nos afectan igual nuestras vivencias, aunque en muchas ocasiones sean parecidas, como puede ser la muerte de un ser querido. Pero, volviendo al ejemplo de dejar de fumar, no a todas las personas que se propongan dejar de fumar les afecta de la misma manera. Aunque el malestar es generalizado, es decir, todos sentiremos malestar si dejamos de fumar y llevamos años realizando esta conducta, los síntomas de estrés al igual que la ansiedad sufrida no se manifiestan de la misma manera en todas las personas. Existen multitud de técnicas para poder ayudarte a superar esta problemática. Un profesional de la psicología puede a ayudarte con todas esas situaciones que te originan altos niveles de estrés y como consecuencia un gran malestar.