Ansiedad y técnicas de relajación.

Podríamos decir que el concepto de ansiedad es uno de los más utilizados en actualmente en psicología. Los trastornos de ansiedad están considerados como el segundo grupo de trastornos más frecuentes. Al oír hablar de este trastorno rápidamente pensamos en algo muy negativo, como una enfermedad mental, y no como lo que realmente es. A diferencia de otras psicopatologías, la ansiedad la podemos considerar como un síntoma de que algo no va bien en nuestra vida y por lo tanto tenemos que ponernos “manos a la obra” para cambiarlo.

Cuando hablamos de ansiedad mostramos gran interés en sus causas. Los pacientes al llegar a la consulta, una vez desarrollado el motivo por el cual nos visitan y llegado a la conclusión de que tienen problemas de ansiedad nos preguntan, en ocasiones bastante desconcertados, ¿Cuáles son las causas? Y, como sabemos los profesionales de la psicología, esta pregunta no tiene una respuesta tan simple. Puede tener múltiples causas hasta incluso una combinación de ellas.

Por otro lado nos gustaría hacer mención a los síntomas de la ansiedad. Los más comunes son:

  • Tensión muscular o irritabilidad.
  • Palpitaciones o la sensación de tener el corazón acelerado.
  • Náuseas, mareos o vértigos.
  • Necesidad de evitar algunos sitios o personas.
  • Manos o pies fríos o pegajosos.
  • Oleadas de calor, escalofríos o temblores.
  • Vergüenza excesiva.
  • Preocupaciones continuas.

Es importante destacar algunas de las técnicas utilizadas para mejorar los síntomas anteriormente citados. Entre ellas vamos a destacar el entrenamiento en relajación.

En la actualidad, es cada vez más frecuente oír hablar de técnicas de relajación. Hoy en día llevamos una vida mucho más acelerada y esto tiene consecuencias en nuestra salud física y mental. A pesar de que las nuevas tecnologías nos han dado paso a todo en cuestión de segundos nosotros queremos más, queremos hacer más y más cosas a lo largo del día olvidándonos de lo más importante, nosotros. Todo esto provoca que sin darnos cuenta vamos perdiendo la vitalidad necesaria para continuar con nuestra actividad diaria. Además empezamos a encontrarnos irritables, poco tolerantes, incluso agresivos, perdemos interés por las cosas que antes nos agradaban y tenemos más conflictos con las personas de nuestro entorno.

¿Cómo superar la ansiedad?

REDUCIR NUESTRA TENSIÓN.

Para ello la psicología utiliza las tan nombradas técnicas de relajación, con el fin de dar al paciente una estrategia que controle las manifestaciones de la ansiedad. Las investigaciones han demostrado la eficacia de estas técnicas en el tratamiento de la ansiedad.

Existe gran diversidad de psicólogos en Santa Cruz de Tenerife especializados en técnicas de relajación y en técnicas para sobrellevar la ansiedad. Si estás en este punto en el cual la ansiedad te impide realizar tu vida con normalidad. Es este el punto en el cual tienes que solicitar ayuda psicológica. Recuerda que este estado no es el estado habitual con el que afrontamos nuestra vida de manera normal, pero que de cualquier manera se puede solucionar y no tener un  estado anímico ansioso permanente.

Nuestro Psicólogo, en nuestro  centro de Psicología en Santa cruz de Tenerife te resolverá cualquier duda referente a la ansiedad, ya bien sea en cómo te está afectando en tú vida y porque. Y cualquier duda que tengas referente al tratamiento y a las técnicas que aplicamos y desarrollamos para poder solucionar tu problema.

Técnicas para controlar la ansiedad.

Respiración diafragmática lenta. La respiración diafragmática lenta es una técnica de control de la ansiedad muy extendida. Esta técnica de relajación se puede llevar a cabo de diferentes formas que tienen en común tomar poco aire, respirar sosegadamente y llevar todo el aire hacia la parte inferior de los pulmones, desplazando para ello el diafragma.

Nombramos las pautas más comunes para aprender esta práctica:

Respiración diafragmática: deberás de colocarte la mano en el estómago y otra en el pecho. Esto se hace para tener la seguridad de que el aire llegue a la parte inferior de los pulmones. Este ejercicio se realizara sin mover el pecho.

Al tomar el aire con suavidad te vas moviendo el estómago hacia delante manteniendo el pecho estático. Lo mantienes durante un corto periodo de tiempo y des pues vuelves a contraer el estómago lentamente, de nuevo sin mover el pecho, lenta y relajadamente vas soltando el aire.

Para perfeccionar esta técnica a medida que la vas repitiendo intenta cuando estés inhalando contar hasta cinco. Después cuenta hasta tres mientas lo retienes. Finalmente suéltalo lentamente mientras cuentas de uno a cinco. Al principio puede parecer estresante, pero a medida que lo vas poniendo en práctica notaras los efectos positivos. Es importante que en este paso no te agobies si no te sale a la primera.

Para le realización de este ejercicio intenta hacerlo en un ambiente sosegado y preferiblemente sin prisas. Intenta tomar el aire por la nariz.

Durante los primeros días mientras lo estés perfeccionando repítela varias veces al día durante aproximadamente diez minutos. A medida que la perfeccionamos podemos realizar esta tarea en cualquier sitio y en cualquier posición. Siempre que sea dentro de un ambiente relativamente propicio para esta actividad. Es importante que durante este periodo no la utilices de momento para controlar la ansiedad.  Para poder aplicar esta técnica a ambientes estresantes antes debes de controlarla y que tu atención se centre en el escenario no en la respiración.

Relajación muscular.

La tensión muscular es uno de los componentes de la ansiedad.  La tensión muscular es un mecanismo involuntario, pero con entrenamiento y consciencia podemos aprender a controlarlo. La tensión muscular y la relajación son estados del organismo que corresponden a dos partes del sistema nervioso autónomo. La tensión muscular al simpático y la relajación muscular al parasimpático.

Ocurre que cuando estamos nerviosos o enfadados el sistema simpático es el que nos esta controlando en ese momento. Toda esta activación es la que da lugar a la tensión muscular. De igual manera cuando estamos relajados es cuando el sistema parasimpático es el encargado de regular nuestro organismo. En este periodo de tiempo al tensión arterial disminuye y nos sentimos relajados.

Es totalmente incompatible que el cuerpo humano presente los dos niveles de activación. Si estamos nerviosos no podemos tener los músculos relajados. La técnica de relajación muscular consiste en alternar fases de relajación muscular con episodios de tensión.

La primera fase de este ejercicio consiste en la discriminación entre tensar y relajar los músculos. Iremos tensando y relajando distintos grupos de músculos del cuerpo. Mientras comprimimos los músculos  nos centramos en la sensación de tensión y cuando mantengamos la relajación de los músculos apreciaremos la diferencia con tenerlos comprimidos o tensos. En este periodo es importante realizarlo en un ambiente confortable y cómodo. También es importante tomarte tu tiempo e interiorizar todo el proceso de una manera sosegada sin prestar atención a otra cosa.

La segunda fase de este ejercicio se centrara en detectar y relajar las tensiones. En esta fase solo se practicara la relajación. Se trata de repetir el paso uno pero sin tensar los músculos. La idea es que con la práctica aprendas a localizar las sensaciones de tensiones para que a continuación apliques la relajación sin necesidad de comprimir los músculos.

Es importante que entiendas que la aplicación de estas técnicas de relajación siempre se aplicara bajo un previo aprendizaje y control. En el caso de que te afrontes a un escenario estresante y no controles todo el proceso no servirá de mucho. Tenemos que tener en cuenta que la atención con la que podemos enfrentarnos a una situación estresante no puede estar focalizada hacia la técnica de relajación. Por ello se requiere un perfeccionamiento de la misma. Por otra parte es importante que la técnicas de relajación e aplique en una fase primaria de la tensión  o del estrés. Si decides aplicar esta técnica cuando el escenario e demasiado desbordante no tienen ningún impacto sobre nuestro o organismo o nuestro estado de ánimo.

Todas las técnicas de relajación anteriormente descritas son un resumen de varios ejercicios de relajación que se aplican en la psicología cognitiva. Si padeces de estrés  o ansiedad y crees que necesitas poner en práctica algunas de las técnicas de relajación anteriormente descritas bajo la supervisión de un psicólogo ponte en contacto con nuestro centro de psicología.