¿Cómo dejar de fumar sin ansiedad?

Antes de dejar de fumar.

La idea es escribir la experiencia de dejar de fumar. Lo intentare dejar reflejando de la mejor manera posible por si de alguna manera esto puede ayudar a alguien. Tengo que indicar que no lo he intentado muchas veces. Solo una vez más, sin éxito. Esto refleja mi poca fuerza de voluntad. Pero espero que esta sea la vez que lo logre.
Todo está preparado. Para mi es importante de alguna manera generar un punto o un día importante para intentarlo. Es la manera de que si tengo éxito ir contabilizando los días. También es importante porque al elegir el día poco a poco vas reduciendo el estrés que te provoca el hecho de enfrentarte a ese día. Vas poco a poco interiorizando el proceso y cogiendo conciencia de lo que vas a hacer. Te vas mentalizando de que aunque lo que vas a hacer sea una cosa que en principio va a ser horrible por todo el estrés y la ansiedad que te va a generar, te aportará una mejora en tu vida y en tu salud inimaginable. Esta para mí ha sido la clave de todo este proceso. No me hubiera dado cuenta de él sin mi psicólogo de confianza. He pedido ayuda a mi psicólogo para dejar de fumar. No me arrepiento de haberlo hecho, es más, tengo que decir que me ha ayudado infinitamente en este proceso. Ella me explico cómo funciona un condicionamiento operante, y como realizarlo a la hora de dejar de fumar. Intentaré explicarlo con mis palabras. El condicionamiento operante es la asociación entre una respuesta y un estímulo. ¿Cómo ayudará esto a dejar de fumar? ¿Qué puede haber de positivo en todo este proceso?
La clave está en asociar el hecho de dejar de fumar (estímulo) a la situación en sí de superación y mejoras físicas (respuesta). Todo ello unido a lo gratificante que resulta el darte cuenta que estas ganando la batalla. Darte cuenta de tu salud está mejorando. Si en un momento de ansiedad, en el que no soportas más y te entran muchas ganas de fumar. Te relajas, intentas respirar hondo y reflexionas en lo que estás haciendo. En lo que te está pasando. Te das cuenta de que el hecho de superar esa crisis es un punto positivo más. Un cigarrillo menos. Una crisis superada. Ahora te estás dando cuenta de que el no fumar es más gratificante que la nicotina. Esto para mí me supuso una gran revelación. También, sin duda alguna, el pilar principal del proceso de dejar de fumar, ya que bloquea mucha ansiedad de todo el proceso.
Es importante aclarar que yo he asistido al psicólogo para obtener ayuda psicológica para poder afrontar este problema y a superar la ansiedad generada por el síndrome de abstinencia. En este caso el psicólogo me ha enseñado a superar la ansiedad con técnicas de relajación. La técnica de la respiración sin duda alguna me ha ayudado a superar la ansiedad. Las técnicas de relajación requieren de un entrenamiento antes de procesar la ansiedad generada por el síndrome de abstinencia. Pero es cierto que estas técnicas de relajación son altamente poderosas para poder reducir la ansiedad.

Primera semana sin fumar.

Esta fase del proceso de dejar de fumar como no es difícil de imaginar para mí y para mucha gente es la más estresante de todas y la que más ansiedad generará. Por otra parte es la que afrontaré con más ilusión y más fuerza.
Recordare que había intentado dejar de fumar en otra ocasión. En dicha ocasión conseguí evitar el tabaco casi un mes. Llevo 17 años de mi vida fumando y contaminando mi salud con humo, nicotina y alquitrán. Ya no recuerdo lo que era estar sano y sin unos pulmones llenos de humo. Levantarme por la mañana congestionado y tosiendo para poder eliminar de mi cuerpo lo que en este caso todos tenemos claro que es veneno puro. No recuerdo poder correr y sentir aire puro en mis pulmones.
Estas sensaciones las he sustituido por sentirme muy mal conmigo mismo por estar matándome poco a poco. Pero por eso estamos aquí todos. Estoy mencionando todo esto porque en la ocasión anterior que había intentado dejar de fumar y no lo conseguí saque una idea en claro. Hasta ese momento para mí era imposible la posibilidad de no fumar durante todo un día. Ahora sé que con ayuda psicológica si es posible.
He llegado a la conclusión que aparte de afrontar esto con mucha determinación, para mí una de las claves es el hecho de plantearme no fumar ni un solo cigarrillo mas. Intentaré profundizar en esta conclusión tan sencilla.
En otras ocasiones en las que he intentado dejar de fumar, y en la actual, que es en la de la primera semana, me planteaba, auto engañándome, que si cuando tuviera una pequeña crisis de ansiedad podría fumarme un cigarrillo para poder calmarme. Esta es una cuestión clave y la culpable es la nicotina. Es verdad que si por ejemplo llevas todo un día sin fumar, en el caso de que sea el primer día, puedes pensar que te puedes fumar un solo cigarrillo. Te tomas un pequeño descanso de toda esa ansiedad que estas sufriendo por la necesidad de nicotina en tu organismo. Pero por otra parte cuando pasen 15 0 20 minutos después de haberte fumado ese cigarrillo, la ansiedad será peor. El sentimiento de culpabilidad por haber estropeado todo el proceso también será peor. Lo único que habrás conseguido es estar bien durante 10 minutos, para ineludiblemente volver a sentirte más ansioso transcurrido 20 minutos y vuelta a empezar. ¿ No es mejor pensar cuando tengas esa crisis de ansiedad que te aportará más el hecho de superarla y el de no enfrentarte posteriormente a un nuevo síntoma del síndrome de abstinencia amplificado?
Ese cigarrillo lo único que te va a portar es más ansiedad. También te aliviará 10 minutos, pero lo que a mí me ayuda en ese momento en el que no puedo más y la ansiedad me está ganando es: no merece la pena, un cigarrillo no me va a controlar y me estoy engañando a mí mismo. Si superas esta crisis y no te fumas ese cigarrillo en 20 minutos te sentirás aún mejor que si te lo hubieras fumado.
Todos los fumadores sabemos que dejar el hábito del tabaquismo no es sencillo. Pero se trata de pequeñas victorias. Pequeños pasos y logros. Estas pequeñas victorias poco a poco han ido sustituyendo a la ansiedad. Te vas dando cuenta de que aun siendo difícil, no es imposible y que el beneficio de no fumar es mucho mejor que el de la adicción a la nicotina.

Segunda semana sin fumar.

Como ya he comentado por si les sirve de ayuda, intentaré explicar cómo me siento algunas veces haciendo referencia a otra vez que intente dejar de fumar. En comparación con la otra vez en esta segunda semana, la ansiedad generada es bastante menor que la vez que intente dejar de fumar ya hace dos años aproximadamente. En esa ocasión intente dejar de fumar sin el cigarrillo electrónico. Esto de por si es una gran pista ya que creo que son de una gran ayuda para poder dejar de fumar. Sin duda la ansiedad, que es una buena manera de medir las ganas de fumar son muchos menores. Para mí la ansiedad por buscarle una definición coloquial es como tener ganas de morder algo. Si bien la ansiedad no solo se ha reducido en intensidad, también se prolonga en el tiempo. Cada vez me acuerdo menos del cigarrillo.
Mi estado de ánimo es mucho mejor ya que no solo me siento mejor por no oler a tabaco todo el día y porque mi aliento y mi mis pulmones han mejorado. También me siento mejor porque he ido ganando pequeñas victorias, he ido superando crisis de ansiedad, he podido conseguir una cosa que para mí es de vital importancia.

Dejar de fumar y el trabajo.

Este punto en sí mismo no genera ninguna relación especial con dejar de fumar. Pero para mí es muy importante comentarlo ya que fue el detonante de que retomara el hábito de fumar. Como ya he explicado anteriormente, todo esto lo estoy escribiendo por si pudiera ayudar a otras personas a dejar de fumar. Y también a mí mismo como diario de experiencias. Lógicamente el hecho de trabajar en si no tiene ninguna relación con dejar de fumar más que el estrés adherido a la situación. Aquí tengo que decir que yo soy empresario y que la vez anterior que deje de fumar, lo plantee a raíz de una baja médica que me obligó a ausentarme de mi trabajo varias semanas. Este punto me parece importante en sí para relacionarlo con el estrés y el tabaco.
Creo que puede ser de ayuda que te prepares para una circunstancia realmente estresante.
Esta reflexión te servirá para cuando el proceso de dejar de fumar este avanzado. Al igual que ya estás en un proceso de desintoxicación de la nicotina y del abandono del hábito de fumar, que te ha enseñado cómo gestionar la ansiedad diaria, se supone que cuando te enfrentes a una situación de alta sensibilidad el estar preparado te ayudara a superarlo. Para ello son ideales las técnicas de relajación como pueden ser la respiración diafragmática lenta o la técnica de relajación muscular. Por eso es buena idea elegir el periodo de dejar de fumar. Porque intentaras estar preparado para afrontar la ansiedad.
Utiliza todo lo que has aprendido para combatir el estrés y la ansiedad. Cuando yo me incorporé al trabajo sufrí unos grandes niveles de estrés, ya que llevaba varias semanas sin trabajar y de alguna manera tuve que ponerme al día.
Es exactamente ahora, en un suceso altamente estresante, cuando tienes que darte cuenta de que si superas ese primer cigarrillo obtendrás una gran victoria y la recompensa será infinita.

Tercera semana sin fumar.

Con una pequeña derrota no se pierde la batalla.
En innumerables ocasiones he oído a gente que ha retomado el hábito de fumar que el culpable fue un cigarrillo en una determinada situación. Estas situaciones suelen ser por mucho estrés o lamentablemente como explicaré ahora en una fiesta. (Presión social). Para mí siempre ha sido muy importante que llegados a un punto el hecho de fumarte un cigarrillo no sea un detonante. Lo ideal es no fumar nunca más un solo cigarrillo. Pero también no es ideal que pienses que por fumarte solo uno entiendas que ya estas enganchado de nuevo a la nicotina. Si bien es una sustancia muy adictiva, no lo es tanto como para que un solo cigarrillo te enganche de nuevo. Lo que sucede, quien ha fumado lo sabe muy bien, es que tu cuerpo actúa como si tuviera memoria para el tabaco. Si alguna vez has sido fumador de verdad, fumarte un solo cigarrillo es muy placentero. Este es el kit de la cuestión que estoy planteando. Si en alguna circunstancia cometes el error de fumarte un cigarrillo o estando de fiesta varios, intenta pensar que no estas enganchado de nuevo. No te lo tomes como una derrota total, intenta superarlo. En el caso de salir de fiesta mi consejo y a mí me ha servido de gran ayuda es que si te tomas un “descanso” y te compras una cajetilla de cigarros, tírala cuando acabes el día. Acepta la derrota, pero no con connotaciones negativas. Piensa en lo que estás haciendo. Sencillamente te estás tomando un descanso de dejar de fumar. Lógicamente al día siguiente tendrás más ganas de fumar que antes del descanso. Pero también es verdad que si llevas un mes sin fumar esas ansias serán menores que el segundo día. Piensa en todo lo que has ganado y piensa en todo lo que podrías perder. Aquí es cuando te das cuenta de que no porque un día te fumaras un cigarrillo aislado tienes que empezar a fumar de nuevo y aceptar la derrota.