“Nadie merece vivir en un ambiente emocional tóxico. Salir de este tipo de ambientes tóxicos no es solamente necesario, es absolutamente vital”

Existen ciertos escenarios en los que romper una relación tóxica es más complicado. No es lo mismo, romper con un familiar cercano como puede ser un hermano o una madre que con una pareja. Sin duda alguna resulta más sencillo romper con una relación de pareja  o con un suegro o cuñado que un padre.

Existen dos tipos de familias: las rígidas y las flexibles. Son en las familias rígidas, en las que por norma general abunda la toxicidad. Ello se debe al uso indebido e irracional del poder con el resto de familiares. Por ejemplo, es común en este caso que uno de los padres imponga en todo momento su manera de ver la vida, con sus normas de una manera generalizada.

¿Cómo podemos gestionar las relaciones tóxicas, cuando es difícil eludirlas?

Tenemos dos maneras de afrontarlo: desde la neurosis o desde la resiliencia. Lógicamente son caminos distintos y opuestos.

Simone de Beauvour,  decidió romper la relación con su progenitora. Mediante avanzaba en su edad adulta se dio cuenta de que era una salida a la posibilidad de desarrollarse como persona y poder ser feliz con sí misma. Sucedió que pasado el tiempo la madre enfermó y ella decidió cuidarla en el último periodo de su vida. Simone tomó esta decisión porque era la manera adecuada y correcta de gestionar la relación con su madre. No considero correcto olvidarse de ella cuando más la necesitaba. Este puede ser un ejemplo de afrontar una relación de una manera madura y que no te haga sentir culpable con tus decisiones y actos.

El camino para sobrevivir a las relaciones tóxicas aceptándonos a nosotros mismos, sin destruirnos son las siguientes:

CONSCIENCIA: Realizar un ejercicio del proceso que nos ha situado en la actualidad. Debemos de realizar un ejercicio de memoria sin distorsiones, sin sentimientos de miedo y sin engañarnos ni culpa. Básicamente un ejercicio objetivo.

AUTOCRÍTICA: Tenemos que tener en cuenta también todo lo que hemos realizado nosotros para haber llegado al punto actual de una manera objetiva y sabiendo reconocer los errores que hemos cometido.

GENEROSIDAD: Es imprescindible para este caso afrontarlo con generosidad. Debemos de tener en cuenta de que aquí no hay ni perdedores ni ganadores.